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Extendiendo la Doctrina Apostolica
viernes, 20 de septiembre de 2013
Paz de Cristo a todos nuestros hermanos que nos visitan en nuestro blog. Los invitamos a que siempre estén pendiente de nuestros estudios bíblicos, que serán de bendición para nuestro caminar en el Señor.
domingo, 28 de agosto de 2011
LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO
TEXTO MEMORIAL: "Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huacas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él que es la cabeza de todo principado y potestad" (Col. 2:8-10)
INTRODUCCIÓN: Desde los tiempos muy tempranos del cristianismo existe una polémica teológica en la que se discute si en Jesús estaba la plenitud de la divinidad, o Jesús es parte de la divinidad. Esas diferencias que en el pasado causaron mucha discusión en la iglesia, y continúan hoy día,, solo que sin el apasionamiento de aquellos tiempos, cuando se llegó al extremo de que unos cristianos perseguían a otros por esas diferencias de tipo doctrinal. Para nuestro estudio hemos creído conveniente tomar como base las declaraciones que sobre este tema hizo el Apóstol Pablo en la Carta a los Colosenses: "Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias. Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad" (Col. 2:6-10). En la epístola a los colosenses, Pablo trataba de corregir las doctrinas falsas introducidas en ea iglesia por los judaizantes, por una parte; por otra parte, los gnósticos deseaban que las filosofías griegas formaran parte de la fe de estos creyentes; pero también Pablo estaba interesado en corregir las doctrinas que producían contienda entre unos y otros.
Pareciera que en esta iglesia se había caído en una combinación de religiones griegas, judías y orientales. Había una especie de culto del alto pensamiento griego que exigía la adoración de ángeles, pues se les consideraba intermedios entre Dios y los hombres (2:10). También en esta iglesia algunos insistían en el cumplimiento de ciertos requisitos judaicos, llegando casi hasta el extremo del ascetismo; y todo eso lo presentaban como parte del evangelio de Cristo. Contra toda esa acumulación de elementos doctrinales nocivos, que bien se pudieran catalogar como heréticos, en la epístola a los colosenses Pablo se esfuerza por enseñar a los fieles la sana doctrina, y en ésta da los criterios suficientes para que puedan diferenciar entre lo correcto e incorrecto. De una manera terminante el apóstol afirma que gracias a que en Cristo habita la plenitud de la divinidad, ellos están completos, ya que él es la cabeza de todo principado y potestad. Con todo lo anterior, Pablo estaba diciendo que Jesucristo es Dios encarnado y que en él están todos los atributos de la Deidad, pues la divinidad habitaba corporalmente en Cristo en forma real.
I. LA PERSONALIDAD DE CRISTO
hemos de tener en cuenta que muchos creyentes en todo tiempo han caído en errores sobre la manera en que conciben la personalidad de Dios; la principal razón de esto es por no fijarse bien en lo que las Escrituras hablan de él. Comprendemos que siempre habrá una parte de ese misterio que sólo Dios conoce, y que el mismo Cristo ya lo dijo: "Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar" (Lc. 10:22) De cualquier manera, la anterior declaración no nos exime de tratar de explicar todo aquello que ya ha sido revelado en la palabra de Dios y que bien podría resumirse de la siguiente forma: En Dios hay tres grandes manifestaciones principales: Padre, Hijo y Espíritu Santo, pero estas tres manifestaciones no son tres partes de Dios. Es un solo ser manifestado de tres maneras principales.
Cristo es el Señor y el Dios nuestro. Muchos han subrayado Su Divinidad a expensas de Su humanidad dándole a esta última un segundo lugar en la divinidad, esto es un error. Es necesario, además, evitar a toda costa la idea de que Jesús es una parte de Dios y tratar de separar al hombre de Dios; sobre lo anterior, Pablo escribió: "...porque en él (en Jesús) habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad" (Col 2:9, Ro. 9:5 y 1o. Jn. 5:20). En otras palabras, en Jesús habitó todo Dios.
II. DECLARACIONES DE JESÚS MISMO
Nótese entre otras muchas, las siguientes declaraciones de Jesús: "Antes que Abraham fuese, yo soy" (Jn. 8:58) "Yo y el Padre uno somos" (Jn 10:30) "El que me ha visto a mí ha visto al Padre" (Jn. 14:9)
Los judíos al oír decir a Jesús que él era antes que Abraham, entendieron que decía haber sido contemporáneo de Abraham, y por esa razón le respondieron: "Aún no tienes cincuenta años, ¿Y has visto a Abraham?" A esto replicó Jesús con una de Sus solemnes declaraciones: "De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, Yo Soy". Aquí Jesús expresa Su propia eternidad como Dios. En esta afirmación notamos dos cosas muy importantes: Primero, el cambio del verbo, cuando habla de Abraham, se habla en tiempo pasado, por lo que había de esperarse que Jesús dijera: Antes de que Abraham llegase a ser, Yo era; pero Jesús no dice así, sino que hablando en presente dice: "Yo Soy" lo que establece un claro paralelismo con Éxodo 3:14 por el tiempo del verbo y la referencia implícita al "Yo Soy" en segundo lugar, los judíos no pudieron pasar desapercibidamente lo que escuchaban y le acusaron de blasfemia, por hacerse igual a Dios. (Jn. 5:18; 10:33; 19:7).
Lo que los judíos no entendieron es que Jesús no se hizo pasar como igual a Dios, Jesús era Dios mismo ante la presencia de ellos, hecho carne. En cuanto a la segunda afirmación (Yo y el Padre uno somos), note que Jesús no le da el primer lugar al Padre como si existiera como persona. Si hubiera otra persona en la divinidad, primero que Jesús, él nunca habría cometido el error de decir "YO" en primer lugar; hubiera mencionado en este caso primero al "Padre", pero como él sabía perfectamente que él es Dios y fuera de él no hay otro, no dudó en poner en primer lugar el "Yo". Creemos verdaderamente que si Jesús hubiera sabido que el Padre era otra persona, él hubiera dicho: "El Padre y Yo..."; pero no fue así.
Jesús había dicho en el templo a los judíos estando presentes los apóstoles: "Si a mí me conocieseis también a mi Padre conoceríais" (Jn 8:19). Al oír Felipe esta misma frase de Jesús en su despedida (Jn. 14:7, 11), siente curiosidad por saber más acerca del Padre y obtener un conocimiento más amplio acerca de él. Le dijo a Jesús: "Señor, muéstranos al Padre y nos basta" (vs. 8). Como diciendo: "Eso es lo que deseamos todos nosotros, y con eso nos es suficiente." Algunos dicen que quizá lo que esperaba Felipe era que Jesús le mostrara una teofanía o un rayo de luz con el que ellos pudieran asombrarse y llenarse de gozo, y darle la gloria al Padre y satisfacerse a sí mismo por un momento; pero la respuesta de Jesús lo sorprendió: "¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿Cómo pues, dices tú muéstranos al Padre?" (vs. 9) Hay una verdad que está muy clara: Jesús se preocupó porque la gente viera en él las maravillas de Dios, y que a través de ese ministerio ellos experimentaran la misma presencia de Dios, es decir que se convencieran que él mismo era Dios. Cristo en repetidas ocasiones les dijo: "No me vean a mí, las cosas que yo hago de mí mismo." Jesús deseaba que la gente y Sus discípulos no pusieran los ojos en Su figura, lo que él deseaba era que vieran en él la misma presencia de Dios.
Algunos se aferraron a ver en Jesús su gran libertador político; otros lo vieron como un gran maestro; otros como un profeta; otros como otro Dios, o como un segundo cerebro de Dios, o la segunda persona de Dios, como también hicieron imágenes de su persona física para adorarle.
Con todo esto podemos dar dos razones por las cuales debemos entender que Jesús y el Padre son uno (Jn 10:30), al grado de que Jesús podía decir: "Yo Soy" en el Padre, el Padre en mí (Jn 14:10). La primera razón la encontramos en las mismas palabras de Jesús (Jn. 14:9-10). El decía que las palabras que él les hablaba no eran suyas, sino del Padre que le envió (Jn. 12:49,50). La segunda razón, es por las obras que Jesús hacía, él les decía: "Estas obras fueron efectuadas por el Padre que mora en mi" (Jn 14:10). Es así como las obras de Jesús y Sus palabras nos ayudan a creer y ver en Cristo al único Dios.
CONCLUSIÓN: Si estudiamos las Sagradas Escrituras con mucha devoción y cuidado bajo la guianza del Espíritu Santo, encontraremos claramente la presentación de único Dios que ha sido manifestado físicamente a través de Jesucristo. Por el contrario, para el que no es investigador, se expone a ser engañado por medio de filosofías y huecas sutilezas desobedeciendo así la alta encomienda que Cristo mismo nos dejo en cuanto a conocerlo a él mejor, "escudriñad las Escrituras..." Jesucristo nos comprueba que él y el Padre son uno, Pablo lo investigó, lo comprobó y nos lo presenta; ahora nos toca a nosotros como Iglesia hacer nuestra labor.
Nótese entre otras muchas, las siguientes declaraciones de Jesús: "Antes que Abraham fuese, yo soy" (Jn. 8:58) "Yo y el Padre uno somos" (Jn 10:30) "El que me ha visto a mí ha visto al Padre" (Jn. 14:9)
Los judíos al oír decir a Jesús que él era antes que Abraham, entendieron que decía haber sido contemporáneo de Abraham, y por esa razón le respondieron: "Aún no tienes cincuenta años, ¿Y has visto a Abraham?" A esto replicó Jesús con una de Sus solemnes declaraciones: "De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, Yo Soy". Aquí Jesús expresa Su propia eternidad como Dios. En esta afirmación notamos dos cosas muy importantes: Primero, el cambio del verbo, cuando habla de Abraham, se habla en tiempo pasado, por lo que había de esperarse que Jesús dijera: Antes de que Abraham llegase a ser, Yo era; pero Jesús no dice así, sino que hablando en presente dice: "Yo Soy" lo que establece un claro paralelismo con Éxodo 3:14 por el tiempo del verbo y la referencia implícita al "Yo Soy" en segundo lugar, los judíos no pudieron pasar desapercibidamente lo que escuchaban y le acusaron de blasfemia, por hacerse igual a Dios. (Jn. 5:18; 10:33; 19:7).
Lo que los judíos no entendieron es que Jesús no se hizo pasar como igual a Dios, Jesús era Dios mismo ante la presencia de ellos, hecho carne. En cuanto a la segunda afirmación (Yo y el Padre uno somos), note que Jesús no le da el primer lugar al Padre como si existiera como persona. Si hubiera otra persona en la divinidad, primero que Jesús, él nunca habría cometido el error de decir "YO" en primer lugar; hubiera mencionado en este caso primero al "Padre", pero como él sabía perfectamente que él es Dios y fuera de él no hay otro, no dudó en poner en primer lugar el "Yo". Creemos verdaderamente que si Jesús hubiera sabido que el Padre era otra persona, él hubiera dicho: "El Padre y Yo..."; pero no fue así.
Jesús había dicho en el templo a los judíos estando presentes los apóstoles: "Si a mí me conocieseis también a mi Padre conoceríais" (Jn 8:19). Al oír Felipe esta misma frase de Jesús en su despedida (Jn. 14:7, 11), siente curiosidad por saber más acerca del Padre y obtener un conocimiento más amplio acerca de él. Le dijo a Jesús: "Señor, muéstranos al Padre y nos basta" (vs. 8). Como diciendo: "Eso es lo que deseamos todos nosotros, y con eso nos es suficiente." Algunos dicen que quizá lo que esperaba Felipe era que Jesús le mostrara una teofanía o un rayo de luz con el que ellos pudieran asombrarse y llenarse de gozo, y darle la gloria al Padre y satisfacerse a sí mismo por un momento; pero la respuesta de Jesús lo sorprendió: "¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿Cómo pues, dices tú muéstranos al Padre?" (vs. 9) Hay una verdad que está muy clara: Jesús se preocupó porque la gente viera en él las maravillas de Dios, y que a través de ese ministerio ellos experimentaran la misma presencia de Dios, es decir que se convencieran que él mismo era Dios. Cristo en repetidas ocasiones les dijo: "No me vean a mí, las cosas que yo hago de mí mismo." Jesús deseaba que la gente y Sus discípulos no pusieran los ojos en Su figura, lo que él deseaba era que vieran en él la misma presencia de Dios.
Algunos se aferraron a ver en Jesús su gran libertador político; otros lo vieron como un gran maestro; otros como un profeta; otros como otro Dios, o como un segundo cerebro de Dios, o la segunda persona de Dios, como también hicieron imágenes de su persona física para adorarle.
Con todo esto podemos dar dos razones por las cuales debemos entender que Jesús y el Padre son uno (Jn 10:30), al grado de que Jesús podía decir: "Yo Soy" en el Padre, el Padre en mí (Jn 14:10). La primera razón la encontramos en las mismas palabras de Jesús (Jn. 14:9-10). El decía que las palabras que él les hablaba no eran suyas, sino del Padre que le envió (Jn. 12:49,50). La segunda razón, es por las obras que Jesús hacía, él les decía: "Estas obras fueron efectuadas por el Padre que mora en mi" (Jn 14:10). Es así como las obras de Jesús y Sus palabras nos ayudan a creer y ver en Cristo al único Dios.
CONCLUSIÓN: Si estudiamos las Sagradas Escrituras con mucha devoción y cuidado bajo la guianza del Espíritu Santo, encontraremos claramente la presentación de único Dios que ha sido manifestado físicamente a través de Jesucristo. Por el contrario, para el que no es investigador, se expone a ser engañado por medio de filosofías y huecas sutilezas desobedeciendo así la alta encomienda que Cristo mismo nos dejo en cuanto a conocerlo a él mejor, "escudriñad las Escrituras..." Jesucristo nos comprueba que él y el Padre son uno, Pablo lo investigó, lo comprobó y nos lo presenta; ahora nos toca a nosotros como Iglesia hacer nuestra labor.
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UNICIDAD DE DIOS
martes, 16 de agosto de 2011
La Biblia Declara que Dios fue Manifestado en Carne

Veamos algunas de las formas en las que la Biblia Declara que Dios fue Manifestado en Carne
Referencia: Isaías 9:6-7
Declaración: Un ser humano, un niño que nació y que es el Padre Eterno, el Dios Fuerte
Comentarios: Los títulos "niño nacido" e "hijo dado" hacen referencia a la humanidad de
Jesús. Los títulos Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno y Príncipe de Paz,
hacen referencia a su Deidad
Referencia: Isaías 35:3-4, Isaías 43:10-12. Comparar con Mateo11:2-6 y Lucas 7:18-23
Declaración: Dios mismo viniendo y salvando
Comentarios: Fuera de Jehová no hay quien salve
Referencia: Isaías 40:5. comparar conApocalipsis 1:7
Declaración: La manifestación de la Gloria de Jehová
Comentarios: La cual ha de ver todo ser humano
Referencia: Isaías 7:14, Mateo 1:21-23
Declaración: Dios con nosotros
Comentarios: Dios mismo salvando a su pueblo de sus pecados
Referencia: Juan 1:9-10
Declaración: Dios viniendo al mundo
Comentarios: Dios, que es la Luz Verdadera, vino al mundo que fue hecho por él, pero el
mundo no le conoció
Referencia: Juan 14:8-14
Declaración: El Padre morando en el Hijo
Comentarios: De esa manera el Padre (su Divinidad) está en el Hijo (su humanidad), y el
Hijo (su humanidad) está en el Padre (su Divinidad); para que el Padre (su Divinidad)
sea glorificado en el Hijo (su humanidad)
Referencia: Romanos 9:5
Declaración: Cristo es Dios sobre todas las cosas
Comentarios: Según la carne es descendiente de los patriarcas de Israel, pero según su gran dignidad es el Dios único
Referencia: 2. Corintios 5:18-20
Declaración: Dios estaba en Cristo
Comentarios: Reconciliando consigo al mundo
Referencia: Efesios 1:3-14
Declaración: El misterio de su voluntad
Comentarios: El cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo,
en la dispensación del cumplimiento de los tiempos
Referencia: Efesios 3:1-4, Colosenses1:25-26
Declaración: El misterio de Cristo
Comentarios: Que no se dio a conocer plenamente en los tiempos antiguos pero que
ahora ha sido revelado a los santos
Referencia: Efesios 3:8-12, Colosenses1:28
Declaración: Dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios
Comentarios: Que ahora es dado a conocer por medio de la Iglesia a fin de presentar
perfecto en Cristo Jesús a todo hombre
Referencia: Colosenses 2:2-5
Declaración: El misterio de Dios el Padre y de Cristo
Comentarios: En quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y el
conocimiento
Referencia: Colosenses 2:8-10
Declaración: En el cuerpo de Cristo habita la plenitud de Dios
Comentarios: No debemos dejarnos engañar por las palabras de las filosofías y de las
tradiciones de los hombres
Referencia: Colosenses 4:2-4
Declaración: El misterio de Cristo
Comentarios: Debemos orar para que el Señor abra puerta para predicar la Palabra y dar
a conocer este misterio
Referencia: 1. Timoteo 3:9
Declaración: El misterio de la Fe
Comentarios: Que debe ser guardado con limpia conciencia
Referencia: 1. Timoteo 3:16
Declaración: El misterio de la Piedad
Comentarios: Dios fue manifestado en carne mostrando su piedad (su grande amor y
su misericordia) para con los hombres.
Referencia: Hebreos 2:14
Declaración: Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también
participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de
la muerte, esto es, al diablo.
Comentarios: El Padre Eterno participó de carne y sangre para rescatar a sus hijos. Dios se manifestó como un verdadero ser humano y en esa condición de hombre murió y derrotó
a Satanás, pero en su condición de Dios no puede morir porque es Dios Eterno.
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UNICIDAD DE DIOS
viernes, 15 de julio de 2011
¿Dónde se Originó la Hipótesis de “la Trinidad de Dios”?
En muchísimas partes, la Biblia recalca que solo hay un Dios, pero nunca dice que Él sea tres en uno, o tres en algún sentido significativo. El número tres no tiene nada que ver con Dios, mientras que el número uno está ligado directamente con Dios. La trinidad es una teoría totalmente ajena a la Santa Escritura.
“Oye, Israel; Jehová nuestro Dios, Jehová uno es” (Deuteronomio 6:4)
La doctrina de la Unicidad (Único) y de la Unidad (Uno) de Dios, está claramente expuesta en las Santas Escrituras, desde el primer versículo de la Biblia (Génesis 1: 1) hasta el último versículo de ella (Apocalipsis 22:21). La Biblia no es trinitaria, es Cristocéntrica.
El monoteísmo puro está expuesto en todas las páginas de la Escritura, sin dar lugar a ninguna duda. Los escritores bíblicos tanto del Antiguo Pacto como del Nuevo, eran monoteístas unicitarios, todos sin ninguna excepción. En las páginas gloriosas de la Biblia, no existe ninguna evidencia de tres personas en la Deidad.
Surge entonces la pregunta: ¿En dónde se originó la hipótesis trinitaria? Si examinamos la historia de la humanidad, en ella hallaremos muchas respuestas.
En la antigüedad, antes de la era apostólica, los babilonios, los asirios y los siberianos, ya tenían a su propio dios trino representado en un triángulo equilátero, con uno de sus integrantes en cada esquina, que representaba a la Trinidad. Este triángulo, también fue adoptado siglos más tarde por Roma y todas sus hijas. Los egipcios tampoco eran la excepción: ellos tenían también a su dios trinitario compuesto de tres personajes: Ra, Amon y Ptah. La religión pagana del hinduismo, no se quedaba atrás con sus tres dioses: Brama, Shiva y Visnú. El budismo, tiene la tricaya, compuesta de la realidad celestial, la realidad cósmica y la realidad eternal. Algunos sectores del budismo usan un buda con tres cabezas. El Taoísmo entronizaba a una trinidad compuesta de Jade, Lao Tzú y Ling Pao, al que denominaban las tres purezas. Observando todo esto, concluimos que la Trinidad, no se originó en la Biblia, ni en el cristianismo apostólico, sino en las creencias religiosas y filosóficas paganas ya existentes en la antigüedad, que desde Babilonia se extendieron por el mundo y de ellas tomaron sus raíces.
Surge entonces otra pregunta: ¿Cómo llegó esa hipótesis pagana a infiltrarse en el cristianismo? Al examinar el libro de los Hechos de los Apóstoles, que nos narra unos treinta y dos años de vida de la iglesia primitiva fundada por el Señor en el día de Pentecostés, no hallamos ninguna evidencia acerca de esa concepción filosófica. No existe ningún versículo que sostenga semejante horror doctrinal como es el de la Trinidad. Es necesario explicar que en la iglesia primitiva se dio el concilio de Jerusalén, pero este no fue promovido para tratar asuntos doctrinales sobre la esencia de Dios, tales como la Unidad y la Unicidad de Dios, o la esencia de Cristo, sino para aclarar lo concerniente a la Ley y el Nuevo Pacto.
Respecto a la doctrina de la Unicidad y de la Unidad de Dios, los discípulos de Jesús no tenían ninguna discrepancia, ni alejamientos colectivos ni individuales de la doctrina revelada. Todos predicaron a Jesucristo como el único y verdadero Dios. Todos bautizaron en el nombre del único Dios: Jesucristo. Todos y cada uno de ellos anunciaron la salvación en el nombre del único que puede salvar: Jesucristo (Hechos 4:12). Todos anunciaron a Jesús como el único medio de justificación. Todos, sin excepción, anunciaron que en el nombre de Jesús, Dios perdona los pecados, etc.
Además, en ninguna parte del concilio de Jerusalén, se hace mención de papas, cardenales, curas o monjas. Este concilio fue, según el testimonio de la Biblia, dirigido por los apóstoles. Esto es una clara evidencia de que no existía el catolicismo romano.
Algunos afirman que fue en el primer concilio ecuménico, el concilio de Nicea (325 d.C.), que bajo la tutoría de Constantino (emperador pagano), se originó la teoría de la trinidad. Realmente no fue allí, pues fue solo hasta casi cuatrocientos años después de Cristo, que el concilio de Constantinopla afirmó la teoría de la trinidad. Para esa época, los apóstoles ya habían muerto todos, y la tierra estaba llena del conocimiento de un solo y verdadero Dios, que se manifestó en carne como Jesucristo. Fue, pues, en el concilio de Constantinopla (381 d.C.), en el que surgió el planteamiento de que hay tres personas distintas que encierran un solo Dios verdadero; que estas personas son coiguales, coeternas y cosustanciales; y que estas tres personas son el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. En el Concilio de Constantinopla se negó rotundamente la Unicidad de Dios y por ende la absoluta Divinidad de Jesucristo, doctrinas que están establecidas por el Espíritu Santo en la Palabra de Dios y fueron defendidas por los apóstoles ungidos por el Espíritu Santo. En el seno del Concilio de Constantinopla, surgió por fin una idea de lo que se conoce como el trinitarismo ortodoxo, de tres personas coiguales, cosustanciales y eternas.
En la segunda mitad del siglo quinto, apareció un credo conocido como el Credo de Atanasio, que es la fuente de fe de los trinitarios, y el escrito extrabíblico con el cual los trinitarios reinterpretan a la Santa Escritura. Al igual que todas las demás sectas, los trinitarios tienen este escrito extrabíblico al cual le creen más que a la Biblia, y con el cual no pueden ver la verdad de la Escritura. Dicho credo también se conoce como “Quicumque” por sus primeras palabras en la versión latina. Se le llama de San Atanasio, no porque lo escribiera Atanasio, sino porque recoge las expresiones e ideas de Atanasio (no las de la biblia). Transcribo a continuación y literalmente dicho credo:
“EL CREDO DE SAN ATANASIO
Todo el que quiera salvarse, ante todo es menester que mantenga la fe Católica; el que no la guarde íntegra e inviolada, sin duda perecerá para siempre.
Ahora bien, la fe católica es que veneremos a un solo Dios en la Trinidad, y a la Trinidad en la unidad; sin confundir las personas ni separar las sustancias. Porque una es la persona del Padre y el Hijo y otra (también) la del Espíritu Santo; pero el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo tienen una sola divinidad, gloria igual y coeterna majestad. Cual el Padre, tal el Hijo, increado (también) el Espíritu Santo; increado el Padre, increado el Hijo, increado (también) el Espíritu Santo; inmenso el Padre, inmenso el Hijo, inmenso (también) el Espíritu Santo; eterno el Padre, eterno el Hijo, eterno (también) el Espíritu Santo.
Y, sin embargo, no son tres eternos, sino un solo eterno, como no son tres increados ni tres inmensos, sino un solo increado y un solo inmenso. Igualmente, omnipotente el Padre, omnipotente el Hijo, omnipotente (también) el Espíritu Santo; y, sin embargo no son tres omnipotentes, sino un solo omnipotente. Así Dios es el Padre, Dios es el Hijo, Dios es (también) el Espíritu Santo; y, sin embargo, no son tres dioses, sino un solo Dios; Así, Señor es el Padre, Señor es el Hijo, Señor (también) el Espíritu Santo; y, sin embargo, no son tres Señores, sino un solo Señor; porque así como por la cristiana verdad somos compelidos a confesar como Dios y Señor a cada persona en particular; así la religión católica nos prohíbe decir tres dioses y señores. El Padre, por nadie fue hecho ni creado ni engendrado. El Hijo fue por solo el Padre, no hecho ni creado, sino engendrado. El Espíritu Santo, del Padre y del Hijo, no fue hecho ni creado, sino que procede.
Hay, consiguientemente, un solo Padre, no tres padres; un solo Hijo, no tres hijos; un solo Espíritu Santo, no tres espíritus santos; y en esta Trinidad, nada es antes ni después, nada mayor o menor, sino que las tres personas son entre sí coeternas y coiguales, de suerte que, como antes se ha dicho, en todo hay que venerar lo mismo la unidad de la Trinidad que la Trinidad en la unidad. El que quiera, pues, salvarse, así ha de sentir de la Trinidad.
Pero es necesario para la eterna salvación creer también fielmente en la encarnación de nuestro Señor Jesucristo. Es, pues, la fe recta que creemos y confesamos, que nuestro Señor Jesucristo, hijo de Dios, es Dios y hombre. Es Dios engendrado de la sustancia del Padre antes de los siglos, y es hombre nacido de la madre en el siglo: perfecto Dios, perfecto hombre, subsistente de alma racional y de carne humana; igual al Padre según la divinidad, menor que el Padre según la humanidad. Mas aun cuando sea Dios y hombre, no son dos, sino un solo Cristo, y uno solo no por la conversión de la divinidad en la carne, sino por la asunción de la humanidad en Dios; uno absolutamente, no por confusión de la sustancia, sino por la unidad de la persona. Porque a la manera que el alma racional y la carne es un solo hombre; así Dios y el hombre son un solo Cristo. El cual padeció por nuestra salvación, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos, está sentado a la adiestra de Dios Padre omnipotente, desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos, y a su venida todos los hombres han de resucitar con sus cuerpos y dar cuenta de sus propios actos, y los que obraron bien, irán a la vida eterna; los que mal, al fuego eterno.
Esta es la fe católica y el que no la creyere fiel y firmemente no podrá salvarse."
Como usted podrá observar amable lector, esta enseñanza pagana de las tres personas, genera inmediatamente controversia, confusión, perplejidad, desconcierto y desconfianza. El llamado “Credo de los apóstoles” y el "Credo de Atanasio”, no fueron escritos por los apóstoles de Cristo, porque ellos habían ya muerto muchísimos años atrás. Estos credos sencillamente fueron otro de los engendros del catolicismo romano.
Esta concepción emanada del concilio de Constantinopla, es claramente trinitaria, y además es antibíblica, pues no representa la verdad contenida en las Santas Escrituras, sino el reflejo de pensamientos aislados, que distan “años luz” de la revelación de la verdadera doctrina de los apóstoles y de la verdadera identidad de Jesucristo. La teoría de un dios en tres personas, no tiene raíces en las Escrituras inspiradas por el Espíritu Santo, sino en el politeísmo, en la religión pagana y en la filosofía pagana.
Por otro lado, la terminología usada en el trinitarismo es anticristiana y antibiblica, pues las palabra “persona”, y peor aún la palabra “personas”, aplicadas al Dios único y verdadero, son completamente incongruentes y ajenas a la Deidad, porque Dios es Espíritu. Cuando se habla de una persona, está implícita la existencia de un ser humano, restringida a un cuerpo humano, sea hombre o mujer, con todas sus falencias, debilidades, pecados y fracasos. Además, en la Biblia no existe ningún uso de la palabra “personas”, en el sentido que le dan los trinitarios, es decir como el de tres "centros de conciencia" en la esencia del único Dios. Por otro lado, la palabra trinidad no existe en el léxico bíblico. En la Biblia aparecen relacionadas con Dios las palabras: Misterio de la Piedad (1. Timoteo 3:16), Deidad (Colosenses 2:9) Divinidad (Hechos 17:29), Unidad (Deuteronomio 6:4, Marcos 12:29, Romanos 3:30, Gálatas 3:20, Santiago 2:19) y Unicidad (Salmo 72:18, 136:4, Juan 5:44, 1. Timoteo 1:17, 6:16, Judas 1:25), pero trinidad no existe. La teoría de la trinidad es un desvío de la verdad doctrinal contenida y revelada por el Espíritu Santo en la Biblia.
La carta a los Efesios en su capítulo 2:20, dice Textualmente: “Edificados sobre (encima de) el fundamento de apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo”. Si usted desea saber cuál fue el fundamento que pusieron los profetas, lo puede hallar resumido en un solo versículo, el cual es Hechos 10:43 que dice: “De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en Él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre”. Se sobre-entiende que es el nombre de Jesús. El fundamento que pusieron los apóstoles, también está consignado en otro texto bíblico, que es el de Hechos 5:42. “Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo” ¡En ese fundamento que se llama Jesucristo, es que la Biblia ordena que debamos ser edificados! ¡No en un fundamento inexistente, como es la Trinidad!
A Israel se le entregó la revelación más gloriosa de todos los tiempos: “Oye Israel Jehová nuestro Dios; Jehová uno es”. (No tres). Y cuando Dios se manifestó como un hombre puro y perfecto en Jesucristo, no ignoró este mandamiento, sino que se lo transmitió a su iglesia, como lo vemos en Marcos 12:28-29. “Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: OYE, ISRAEL; EL SEÑOR NUESTRO DIOS, EL SEÑOR UNO ES”.
Observemos que respecto del primer mandamiento dado por el Señor a Israel, la secta católica lo adulteró, enseñando que el primer mandamiento es solamente “Amarás a Dios sobre todas las cosas”, con el propósito de ocultar la Deidad, la Unicidad y la Unidad de Jesucristo quien es el único Dios, para poder así enseñar la torcida doctrina de la Trinidad.
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La Trinidad
martes, 5 de julio de 2011
Hombre Embarazado
Lesbiana Embarazada fue Presentada como el Primer "Hombre" Embarazado (No Hay un Tercer Sexo)
Por Alfonso M. Suárez
Nota: Este artículo fue publicado originalmente en el foro Pentecostales Apostólicos del Nombre, y luego fue ampliado para la publicación en este sitio web.
Dios no es Dios de confusión (1. Corintios 14:33). Él llamó al hombre HOMBRE y a la mujer MUJER. "varón y hembra los creó" (Génesis 1:27), sin crear un "tercer" sexo, o sexo "neutral", según están tratando de establecerlo los movimientos de homosexuales, lesbianas y travestis.
Muy apreciados hermanos y hermanas, saludos cordiales en glorioso nombre de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo (Tito 2:13).
Finalizando el mes de marzo de 2008, recorrió por todo el mundo la noticia de que un hombre había quedado embarazado y que se disponía a dar a luz una preciosa niña.
No hay cosa más lejos de la verdad, porque en realidad el tal "hombre" es una mujer que desde muy joven quiso "ser" como un hombre, y para lograrlo fue "transformándose" con la ayuda de la ciencia médica. Así que “se sometió a una operación en la que le quitaron el pecho e inició una terapia hormonal. Sin embargo, mantuvo sus órganos reproductores femeninos” [1]
Esta misma mujer con apariencia de hombre (debido a un tratamiento hormonal), expresó lo siguiente: «Habían pasado ocho años desde mi última menstruación, pero mi cuerpo ya se regulaba a sí mismo y no tenía que tomar estrógenos ni progesterona, ni siquiera medicamentos para favorecer la fertilidad con el fin de ayudarme en el embarazo» [2]
La desinformación que presentó a esta lesbiana como un hombre, se inició en una revista para homosexuales. “Su aparición... en la revista gay The Advocate, con su aspecto varonil, barba y el torso desnudo mostrando su tripa de embarazado, desató la polémica” [3]
El famoso “hombre embarazado” no es más que una lesbiana transexual, o sea una mujer disfrazada de hombre, debido a su tratamiento con testosterona (la hormona masculina). Esa es la razón por la que tiene barba. La Real Academia Española define transexual como “una persona que se siente del otro sexo, y adopta sus atuendos y comportamiento” y “una persona que mediante tratamiento hormonal e intervención quirúrgica adquiere los caracteres sexuales del sexo opuesto” [4]
La decisión por la cual esta lesbiana decidió quedar embarazada, fue porque la otra mujer de esta relación homosexual no podía “tener hijos debido a una cirugía que sufrió… para curarse una endometriosis severa” [5] Dicha transexual declaró: “El embarazo es una sensación increíble. Aunque mi barriga crezca día a día, yo me siento hombre y cuando mi hija nazca, yo seré el padre y Nancy la madre” [6]
Así que no debemos dejarnos "cautivar" por todas esas noticias sensacionalistas y amarillistas que solo buscan minar la fe, la santidad y la seriedad de las cosas espirituales que entre nosotros son ciertísimas (Lucas 1:1).
Mas bien, démosle la prioridad o el reconocimiento a las Sagradas Escrituras y a la revelación única de que Jesucristo es el Creador glorioso de todas las cosas que hay en el mundo incluyendo la raza humana, y que nada de lo que él ha hecho puede ser cambiado.
"Todas las cosas por él [como autor (causa) y realizador (o cumplidor)]fueron hechas; y sin él nada de lo que es hecho, FUE HECHO" (Juan 1:3).
"Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin... He entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo; sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y lo hace Dios, para que delante de él teman los hombres. Aquello que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya" (Eclesiastés 3:11,14-15).
La Palabra de Dios condena toda práctica de homosexualismo, lesbianismo o que sea contraria a la santidad y pureza de los sexos que Él creó al principio. Una "deformación" voluntaria de la sexualidad natural, sana y satisfactoria, que Él estableció en cada hombre y en cada mujer, es una rebelión abierta contra el Creador y su creación.
Dígale NO! con todo su corazón y sinceridad, a la práctica pecaminosa de tener sexo hombres con hombres disfrazados de mujeres.
Dígale NO! con todo su corazón y sinceridad, a la práctica pecaminosa de la lesbianidad de muchas mujeres que tienen sexo con otras mujeres disfrazadas de hombres.
Como también dígale un NO! rotundo, a la práctica pecaminosa de tener sexo con perros, con caballos, burras, ovejas, cabras, etc, porque es abominación y bestialidad delante de nuestro Dios Creador.
"No te echarás con varón como con mujer: es abominación" (Levítico 18:22).
"Ni con ningún animal tendrás ayuntamiento amancillándote con él, ni mujer alguna se pondrá delante de animal para ayuntarse con él; es perversión. En ninguna de estas cosas os amancillaréis; pues en todas estas cosas se han corrompido las naciones que yo echo de delante de vosotros" (Levítico 18:23-24; Levítico 20:15-16).
"¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios" (1. Corintios 6:9-11).
Nota: Este artículo fue publicado originalmente en el foro Pentecostales Apostólicos del Nombre, y luego fue ampliado para la publicación en este sitio web.
Fotografía de Lesbiana Embarazada, que en el año 2008
propagó la mentira de ser el primer hombre embarazado
Dios no es Dios de confusión (1. Corintios 14:33). Él llamó al hombre HOMBRE y a la mujer MUJER. "varón y hembra los creó" (Génesis 1:27), sin crear un "tercer" sexo, o sexo "neutral", según están tratando de establecerlo los movimientos de homosexuales, lesbianas y travestis.
Muy apreciados hermanos y hermanas, saludos cordiales en glorioso nombre de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo (Tito 2:13).
Finalizando el mes de marzo de 2008, recorrió por todo el mundo la noticia de que un hombre había quedado embarazado y que se disponía a dar a luz una preciosa niña.
No hay cosa más lejos de la verdad, porque en realidad el tal "hombre" es una mujer que desde muy joven quiso "ser" como un hombre, y para lograrlo fue "transformándose" con la ayuda de la ciencia médica. Así que “se sometió a una operación en la que le quitaron el pecho e inició una terapia hormonal. Sin embargo, mantuvo sus órganos reproductores femeninos” [1]
Esta misma mujer con apariencia de hombre (debido a un tratamiento hormonal), expresó lo siguiente: «Habían pasado ocho años desde mi última menstruación, pero mi cuerpo ya se regulaba a sí mismo y no tenía que tomar estrógenos ni progesterona, ni siquiera medicamentos para favorecer la fertilidad con el fin de ayudarme en el embarazo» [2]
La desinformación que presentó a esta lesbiana como un hombre, se inició en una revista para homosexuales. “Su aparición... en la revista gay The Advocate, con su aspecto varonil, barba y el torso desnudo mostrando su tripa de embarazado, desató la polémica” [3]
El famoso “hombre embarazado” no es más que una lesbiana transexual, o sea una mujer disfrazada de hombre, debido a su tratamiento con testosterona (la hormona masculina). Esa es la razón por la que tiene barba. La Real Academia Española define transexual como “una persona que se siente del otro sexo, y adopta sus atuendos y comportamiento” y “una persona que mediante tratamiento hormonal e intervención quirúrgica adquiere los caracteres sexuales del sexo opuesto” [4]
La decisión por la cual esta lesbiana decidió quedar embarazada, fue porque la otra mujer de esta relación homosexual no podía “tener hijos debido a una cirugía que sufrió… para curarse una endometriosis severa” [5] Dicha transexual declaró: “El embarazo es una sensación increíble. Aunque mi barriga crezca día a día, yo me siento hombre y cuando mi hija nazca, yo seré el padre y Nancy la madre” [6]
Así que no debemos dejarnos "cautivar" por todas esas noticias sensacionalistas y amarillistas que solo buscan minar la fe, la santidad y la seriedad de las cosas espirituales que entre nosotros son ciertísimas (Lucas 1:1).
Mas bien, démosle la prioridad o el reconocimiento a las Sagradas Escrituras y a la revelación única de que Jesucristo es el Creador glorioso de todas las cosas que hay en el mundo incluyendo la raza humana, y que nada de lo que él ha hecho puede ser cambiado.
"Todas las cosas por él [como autor (causa) y realizador (o cumplidor)]fueron hechas; y sin él nada de lo que es hecho, FUE HECHO" (Juan 1:3).
"Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin... He entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo; sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y lo hace Dios, para que delante de él teman los hombres. Aquello que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya" (Eclesiastés 3:11,14-15).
La Palabra de Dios condena toda práctica de homosexualismo, lesbianismo o que sea contraria a la santidad y pureza de los sexos que Él creó al principio. Una "deformación" voluntaria de la sexualidad natural, sana y satisfactoria, que Él estableció en cada hombre y en cada mujer, es una rebelión abierta contra el Creador y su creación.
Dígale NO! con todo su corazón y sinceridad, a la práctica pecaminosa de tener sexo hombres con hombres disfrazados de mujeres.
Dígale NO! con todo su corazón y sinceridad, a la práctica pecaminosa de la lesbianidad de muchas mujeres que tienen sexo con otras mujeres disfrazadas de hombres.
Como también dígale un NO! rotundo, a la práctica pecaminosa de tener sexo con perros, con caballos, burras, ovejas, cabras, etc, porque es abominación y bestialidad delante de nuestro Dios Creador.
"No te echarás con varón como con mujer: es abominación" (Levítico 18:22).
"Ni con ningún animal tendrás ayuntamiento amancillándote con él, ni mujer alguna se pondrá delante de animal para ayuntarse con él; es perversión. En ninguna de estas cosas os amancillaréis; pues en todas estas cosas se han corrompido las naciones que yo echo de delante de vosotros" (Levítico 18:23-24; Levítico 20:15-16).
"¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios" (1. Corintios 6:9-11).
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LA CIENCIA
jueves, 30 de junio de 2011
Unicidad vs trinidad
Paz de Cristo!!! Este es un debate sobre la Palabra de Dios desde el punto de vista de la Trinidad vs. el punto de vista de la Unicidad.
“Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él” (Colosenses 3:17).
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UNICIDAD VS TRINIDAD
La Trinidad
¿La Doctrina de la Trinidad Define Correctamente la Divinidad?
Quiero invitarlos a que vean este vídeo.
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La Trinidad
Plan de Salvación
Nombre de Jesús
En este video usted podrá aprender sobre el verdadero bautismo en agua, de acuerdo con la Palabra de Dios.
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SALVACION
miércoles, 29 de junio de 2011
Plan de Salvación
La Llenura del Espíritu Santo
"Nicodemo tenía que nacer otra vez: del Espíritu: "... te es necesario nacer del Espíritu", porque: "Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es" (Jn.3:6).
Esto es sumamente importante saberlo y tenerlo bien en cuenta, pues, la Biblia lo enseña claramente. El nuevo nacimiento sólo se realiza por la obra poderosa del Espíritu Santo cuando viene a la vida de una persona convertida, y lo bautiza, y lo hace una completa nueva criatura. ¡Esa obra no es posible a menos que el Espíritu Santo venga sobre la persona!
El bautismo con el Espíritu Santo significa la Presencia de Dios mismo dentro de la vida del creyente. No debemos dar lugar al conformismo, que es una argucia de Satanás para hacer que los creyentes no se preocupen por buscar en oración la promesa del Espíritu Santo, apoyándose sobre la falsa base de algunos cambios de conducta, de comportamiento, de actitudes que se hayan experimentado, los cuales sólo están probando que se ha dado una conversión, que es obra del Espíritu Santo, Quien actúa sobre la vida del individuo con Su poder para hacerlo apto para el Bautismo con el Espíritu; pero esa obra que opera tales cambios no es la totalidad de lo que Dios quiere hacer con una persona que cree en Él. ¡Dios quiere también hacerlo Su templo, Su habitación o morada!
Es clara la Escritura al decirnos que: "... para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare." (Hch.2:39).
La obra del Espíritu Santo en el individuo se realiza en tres fases:
a. Al llamarlo al reino, lo convence "de pecado, de justicia, y de juicio" (Jn.16:9‑11). Esto se cumple cuando el Espíritu Santo obra convenciendo a la persona por la predicación del Evangelio, a través del cual lo mueve al arrepentimiento y a la conversión, que es cuando se operan los cambios fundamentales de la vida y carácter del nuevo creyente, y luego lo conduce a la obediencia del bautismo en agua en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados, haciéndolo apto para recibir el Bautismo del Espíritu Santo, hablando en otras lenguas como señal de esa experiencia gloriosa, que podemos calificar como la culminación, o mejor la cima, de esa obra iniciada con el llamamiento, arrepentimiento y bautismo en agua.
b. De ahí en adelante, el Espíritu Santo continúa Su obra desde dentro de la vida, del corazón del creyente, guiándolo, dotándolo de poder. Esta es una fase de perfeccionamiento del creyente. En Jn.16:13, leemos: "... cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad..."; y en Hch.1:8, "pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo..." Eso es el Bautismo con el Espíritu Santo: recibir el Espíritu Santo.
c. En esta tercera fase el Espíritu Santo permanece en el creyente. "... y estará en vosotros." (Jn.14:17). ¡Eso es lo que entendemos por la llenura del Espíritu! El Bautismo con el Espíritu Santo ocurre una sola vez; pero la llenura ‑ser llenos con el Espíritu Santo‑ es algo de diaria ocurrencia y sólo es posible si Él permanece en nosotros, con nosotros, y sobre nosotros.
¡Cómo y cuánto necesitamos al Espíritu Santo de Dios! ¡Recibir el Espíritu Santo!"
Plan de Salvación
El Verdadero Plan de Salvación Según el Nuevo Testamento
LA MANERA EN QUE JESÚS PROCLAMÓ CÓMO SERÍA:
"y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día: (1) y que se predicase en su nombre el arrepentimiento (2) y el perdón de los pecados en todas las naciones comenzando desde Jerusalén . Y vosotros sois testigos de estas cosas. He aquí, (3) yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto" - Lucas 24:46-49
LA MANERA EN QUE PEDRO LO PREDICÓ:
"Pedro les dijo: (1) Arrepentíos, (2) y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados, y (3) y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos , y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare." - Hechos 2:38-39
¿POR QUÉ ESPERAR? ¡OBEDEZCA HECHOS 2:38!
TENGA FE EN CRISTO JESÚS COMO SU SALVADOR Y ARREPIENTASE
• Crea que Jesucristo es el Señor y que murió por usted.
• Arrepiéntase de sus pecados y reconozca la necesidad de su salvación, como lo enseña Hechos 3:19.
• Determine apartarse del pecado para vivir en vida nueva.
PASO 2
SEA BAUTIZADO POR INMERSIÓN EN EL NOMBRE DE JESUCRISTO
• Sea sepultado juntamente con él, sumergiéndose completamente en el agua.
• Deje que el nombre salvador de Jesucristo sea invocado sobre usted como en Hechos 22:16.
• Obtenga la remisión de los pecados obedeciendo al bautismo y a la fe en su nombre.
PASO 3
RECIBA EL BAUTISMO DEL ESPÍRITU SANTO CON LA EVIDENCIA DE HABLAR EN OTRAS LENGUAS
• Reúna los requisitos de arrepentimiento, fe y obediencia.
• Crea que Dios lo ha prometido y que usted puede recibirlo como en Hechos 2:4.
• Entienda que las lenguas son la evidencia inicial de recibir el regalo del Espíritu Santo.
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PLAN DE SALVACIÓN
viernes, 24 de junio de 2011
¿La Historia de la Iglesia es un Arma Contra los Apostólicos de la Unicidad?
Los trinitarios han dicho que el estudio de la Historia de la Iglesia es una de sus principales armas contra los pentecostales apostólicos. Este es un desgastado argumento contra nosotros, con el cual se ha dicho que rápidamente nos ponemos a tambalear. Algunos han argumentado que si Jesús dijo: "Las puertas del infierno no prevalecerán contra la Iglesia…" ¿Entonces por qué parece haber una incompatibilidad con el apego a la Unicidad por parte de los creyentes a lo largo de la historia de la Iglesia? Entonces la pregunta es: ¿Es verdad que la historia de la Iglesia es un arma contra nosotros como Apostólicos y gente de la Unicidad?
Una mirada más detallada a este argumento (y a aquellos que lo secundan), nos muestra que los prejuicios teológicos de los trinitarios los conducen no solo a malinterpretar las Escrituras, sino que también los llevan a malinterpretar la historia. Hay un gran número de estudiosos e historiadores, que son cada vez más honestos en su evaluación de los hechos históricos. La idea de que la Trinidad fue aprobada de manera uniforme desde los primeros tiempos de la iglesia, o incluso después, no es sostenible en la mayoría de los círculos teológicos de hoy. [Véase por ejemplo: La Cristología del Nuevo Testamento de Oscar Cullman, Cristología en Formación de James D. G. Dunn, La Fe Cristiana de Hendrikus Berkhof, La Temprana Experiencia de lo Divino de Luke Timothy Johnson, y muchos otros].
Incluso, escritores trinitarios de la antigüedad, reconocieron que sus creencias particulares no eran indicativas de la mayoría de los creyentes de su tiempo, esto aun en doctrinas relacionadas con la divinidad y la salvación, que fueron consideradas por la mayoría de creyentes como invenciones corruptas, pues la mayoría de los creyentes se ajustaban a otros puntos de vista. Por ejemplo, Tertuliano dijo en su obra "Contra Práxeas", que la mayoría de la gente de su tiempo rechazó sus opiniones (las de Tertuliano). Dijo que la "mayoría de los creyentes", a quienes catalogó como "gente sencilla", fueron adversas para creer a su doctrina de una pluralidad de tres personas en la Deidad. Esto demuestra que Tertuliano no se contaba dentro de la mayoría de los creyentes de los siglos segundo y tercero.
También hay que recordar que la historia la escriben los “vencedores”. Cuando el punto de vista trinitario se convirtió en la posición popular en varios lugares y tiempos, aquellos líderes trinitarios a menudo asesinaron a sus opositores y quemaron sus obras. Usted podría haber sido asesinado por tener la copia de un "libro prohibido". El hecho de que ciertos documentos hayan sido citados a pesar de estar en la lista de libros prohibidos, muestra que estos tuvieron gran influencia, y que la gente estaba dispuesta a preservar estas obras, aún cuando esto pudiera significar un peligro personal.
La mayoría de los que sugieren que nos vemos perjudicados por el argumento de que la Historia de la Iglesia es una de las principales armas contra los apostólicos de la Unicidad, no podrían sostenerse de pie al levantar este mismo argumento polémico contra sí mismos. Si el mayor número de seguidores fuera el que hiciera verdadera a una cierta doctrina, entonces tendríamos que ser católico-romanos, o quizás identificarnos con los musulmanes. Así, la mayoría de nuestros contradictores caerían como presa de la misma espada que ellos levantan contra los Apostólicos. Pero nosotros nos basamos en el principio de la “Sola Scriptura”, que dice que la Escritura es la única norma para la doctrina. Un estudio de la Historia de la Iglesia, demostrará que en todas las edades siempre ha existido gente que ha creído en la Unicidad de Dios. El punto es que no importa que muchos se aparten de la verdad, la Palabra de Dios es nuestra norma.
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UNICIDAD DE DIOS
Unicidad de Dios
Jesucristo, Verdadero Hombre y Verdadero Dios
Por Marco González
Tomado del libro “Hermenéutica Bíblica: Módulos de Clase”, Guía No. 23, páginas 43-45
Jesús es único y no hay nada que pueda compararse con Él. La historia de la humanidad es incomprensible sin Cristo. Pero Cristo es incomprensible si no se aprecian en Él dos naturalezas, la divina y la humana. Si se mira a Jesucristo como Dios solamente, se tiene la mitad de la verdad. Lo mismo ocurre si se le mira solamente como hombre. Jesús es Dios manifestado en carne: es tan hombre como si nunca hubiera sido Dios y tan Dios como si nunca hubiera sido hombre. Aún así, su humanidad no puede ser separada de su Deidad, ni su Deidad puede ser separada de su humanidad. Jesús es Dios verdadero y hombre verdadero. En la encarnación, la Deidad y la humanidad se unieron inseparablemente en Jesucristo, y así Él es a la vez completo hombre y completo Dios (no una parte de Dios, no un componente de Dios, no una persona divina y distinta de otras).
1. JESUCRISTO COMO HOMBRE
- Jesús fue hombre, porque lo primero que usted encuentra en los evangelios es una genealogía. La genealogía que aparece en el evangelio según Mateo es la que viene por medio de José, su padre adoptivo. En cambio la genealogía que aparece en el evangelio según Lucas, es la genealogía de María.
- Hay detalles bien humanos acerca del nacimiento de Jesús. Por ejemplo los pastores de Belén encontraron al niño envuelto en pañales (Lucas 2:12).
- Estuvo sujeto a las leyes del crecimiento (Lucas 2:52).
- Jesús tenía un cuerpo humano. Aun después de la resurrección es un hombre con un cuerpo humano glorificado (Lucas 24:36-40, Filipenses 3:20-21).
- Jesús demostró que Él tenía un alma, ya que tenía sentimientos. Por ejemplo, se angustió en gran manera cuando supo que su camino a la cruz era inevitable (Mateo 26:37-38, Marcos 14:34). Lloró cuando se enteró de la muerte de Lázaro (Juan 11:35); fue amigo (Lázaro era uno de sus mejores amigos); tuvo ira cuando expulsó a los mercaderes del templo (Marcos 11:15-19), etc. El alma de Jesús no fue dejada en el hades (Salmo 16:10, Hechos 2:27).
- Gozó de otras características propias del ser humano. Por ejemplo, tuvo hambre (Mateo 4:2), le dio sed (Juan 19:28), se cansó (Juan 4:6), le dio sueño (Mateo 8:24).
- Tenía espíritu humano (Lucas 23:46).
- Finalmente la Biblia enseña que “hay un sólo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (1. Timoteo 2:5). Esto enseña que es la obra de Cristo como hombre, el cual al igual que los demás fue tentado en todo con la diferencia de que no cometió pecado (Hebreos 4:15), la que acerca a los hombres a Dios. Con tan sólo poner la fe en su obra redentora en la cruz del calvario y creer que su sangre nos limpia de todo pecado, somos salvos. Además en la epístola a los Hebreos 2:14 dice:
“Así que por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, El también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es al diablo”.
A pesar de todo esto, la Biblia no describe físicamente al hombre Jesús, pues para los escritores es más importante la obra que realizó y sus milagros, que su apariencia. Imágenes como el divino rostro, el sagrado corazón o el divino niño, han conducido a la humanolatría.
NOTA: Dado que Jesús experimentó todo lo que nosotros sentimos como seres humanos, Él nos puede entender cabalmente y compartir nuestras alegrías y pesares.
2. JESUCRISTO COMO DIOS
No fue necesario que transcurriera mucho tiempo para que las personas que conocieron a Jesús, comprendieran que Él estaba haciendo declaraciones sorprendentes con respecto a sí mismo. Se comprende, sin lugar a dudas, que sus propias declaraciones le identificaban con alguien que era mucho más que un simple profeta o maestro, pues se presentaba como la única fuente para el perdón de los pecados, como el único camino de salvación y como el único medio para la comunión con Dios.
Una buena definición de Dios puede ser la siguiente: “espíritu supremo existente por sí mismo, e infinito en todo género de perfecciones... Como nadie lo ha creado, Él es la causa de todo”. Esta definición es adecuada para todos los teístas, incluyendo entre ellos a los musulmanes y a los judíos. El teísmo enseña que Dios es un ser diferente de la creación y que el universo fue planeado y creado por Él. Dios lo sustenta y lo gobierna en el presente. El teismo cristiano agrega una nota a la anterior definición: “y quien llegó a encarnarse como Jesús de Nazareth”.
- Jesús es Jehová. El profeta Isaías enseña que Dios mismo vendría y nos salvaría (Isaías 35:4). El nombre de Jesús significa Jehová el salvador. En Isaías 43:25 se dice que el único que tiene poder para perdonar pecados es Jehová, pero en los evangelios Jesús se toma esta atribución (Marcos 2:5 y Lucas 7:48-50).
- 1. Timoteo 3:16 dice: “E indiscutiblemente grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, justificado en el espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria”.
- El Nuevo Testamento presenta claramente a Cristo como Dios. Los nombres que se le aplican son de tal naturaleza que sólo pueden ser aplicados apropiadamente a Dios. Por ejemplo, a Jesús se le llama Dios en la siguiente declaración: “... aguardando la esperanza bienaventurada y la aparición gloriosa de nuestro gran Dios y salvador Jesucristo” (Tito 2:13; compárese con 1. Juan 5:20-21, Romanos 9:5, Hebreos 1:8).
- Las Escrituras le atribuyen características que sólo pueden ser ciertas respecto a Dios. Jesús es presentado como un ser existente por sí mismo(Juan 10:17-18); como el Creador y Sustentador de todas las cosas (Colosenses 1:15-17); Omnipresente (Mateo 28:20; 18:20); Omnisciente(Juan 4:16; 6:64; Mateo 17:22-27) Omnipotente (Apocalipsis 1:8; Lucas 4:39-55, 7:14-15; Mateo 8:26-27) y como el poseedor de la vida eterna(1. Juan 5:11- 12, 5:20, Juan 1:4).
- Jesús recibió el honor y la adoración que sólo Dios debe recibir. En un encuentro que tuvo con Satanás, le dijo: “vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás y a Él sólo servirás”. Jesús recibió adoración como Dios (Mateo 14:33; 28:9), y algunas veces exigió que se le adorara como Dios (Juan 5:23; compárese con Hebreos 1:6, Apocalipsis 5:8-14).
- La mayoría de los seguidores de Jesús fueron judíos devotos que creían en un Dios verdadero. Eran monoteístas puros y radicales. No obstante le reconocieron como al Dios encarnado. (Pedro en Mateo 16:15-16; Marta la hermana de Lázaro en Juan 11:27; Natanael en Juan 1:49; Juan el Bautista en Lucas 3:22; Tomás en Juan 20:26-29, Pablo en Hechos 20:28).
- El evangelio de Juan describe una acalorada discusión (Juan 5:1-18, hacer énfasis en los últimos tres versículos). Cuando estudiamos un documento hemos de tener en cuenta el lenguaje, la cultura y especialmente la persona o personas a las que se dirigió. En este caso la cultura era la judía, y a las personas a las que se dirigió eran los dirigentes religiosos. Veamos como comprendieron los judíos lo que les dijo Jesús hace 2000 años en su contexto cultural. “Por esto los judíos aún más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios”. ¿Por qué esa reacción tan drástica? Porque Jesús dijo “mi Padre”, no dijo “nuestro Padre”; y luego agregó: “hasta ahora trabaja”. Estas dos expresiones que Jesús usó lo hacen el mismo Dios, pues obra en el nivel de actividades de Dios. Los judíos no se referían a Dios mediante la expresión “mi Padre” y en el caso de que lo hicieran, le agregaban el modificativo “que está en los cielos”.
- Jesús no sólo afirmó ser igual al Padre, sino que sostuvo que el Padre y Él eran uno y el mismo (Juan 10:30-33). Por esta causa lo iban a apedrear argumentando que Él siendo hombre se hacía Dios. Podríamos preguntarnos por qué hubo una reacción tan violenta cuando Jesús dijo que Él y el Padre eran uno solo. Una implicación interesante surge de esta declaración cuando se estudia el texto griego. La palabra “uno” en griego es de género neutro, no masculino, y no indica que son uno en propósito, sino uno en esencia y naturaleza, un solo Ser. Como Hijo es el hombre perfecto, pero como Padre es el Dios Creador. Esta tajante declaración es el clímax de las afirmaciones de Cristo. Tales declaraciones despertaron en los fariseos una ira incontrolable.
- Jesús habló continuamente respecto de sí mismo en el sentido de que Él es Dios. Él afirmó osadamente: “si a mí me conocieseis, también a mi Padre conoceríais” (Juan 8:19); “el que me ve, ve al que me envió” (Juan 12:45); “el que me aborrece a mí, también a mi Padre aborrece” (Juan 15:23); para nombrar unos pocos casos.
- “Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre y nos basta. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me has conocido Felipe? El que me ha visto a mí ha visto al Padre; ¿cómo pues, dices tú: Muéstranos al Padre? (Juan 14:9).
Nótese aquí este importante detalle. Jesús hablaba mucho acerca del Padre. Esta idea confundía hasta a sus discípulos, y por esto Felipe declara las palabras arriba citadas. Jesús hubiera podido perfectamente haberle dicho: No te puedo mostrar al Padre, pues Él es Espíritu y está en los cielos. Pero su respuesta fue tajante y demostraba sin lugar a dudas que Él era el Padre. El Dios eterno estaba allí encarnado en la persona de Jesucristo.
* Algunas notas fueron tomadas del libro "Más que un Carpintero" por Josh McDowell
Tomado del libro “Hermenéutica Bíblica: Módulos de Clase”, Guía No. 23, páginas 43-45
Jesús es único y no hay nada que pueda compararse con Él. La historia de la humanidad es incomprensible sin Cristo. Pero Cristo es incomprensible si no se aprecian en Él dos naturalezas, la divina y la humana. Si se mira a Jesucristo como Dios solamente, se tiene la mitad de la verdad. Lo mismo ocurre si se le mira solamente como hombre. Jesús es Dios manifestado en carne: es tan hombre como si nunca hubiera sido Dios y tan Dios como si nunca hubiera sido hombre. Aún así, su humanidad no puede ser separada de su Deidad, ni su Deidad puede ser separada de su humanidad. Jesús es Dios verdadero y hombre verdadero. En la encarnación, la Deidad y la humanidad se unieron inseparablemente en Jesucristo, y así Él es a la vez completo hombre y completo Dios (no una parte de Dios, no un componente de Dios, no una persona divina y distinta de otras).
1. JESUCRISTO COMO HOMBRE
- Jesús fue hombre, porque lo primero que usted encuentra en los evangelios es una genealogía. La genealogía que aparece en el evangelio según Mateo es la que viene por medio de José, su padre adoptivo. En cambio la genealogía que aparece en el evangelio según Lucas, es la genealogía de María.
- Hay detalles bien humanos acerca del nacimiento de Jesús. Por ejemplo los pastores de Belén encontraron al niño envuelto en pañales (Lucas 2:12).
- Estuvo sujeto a las leyes del crecimiento (Lucas 2:52).
- Jesús tenía un cuerpo humano. Aun después de la resurrección es un hombre con un cuerpo humano glorificado (Lucas 24:36-40, Filipenses 3:20-21).
- Jesús demostró que Él tenía un alma, ya que tenía sentimientos. Por ejemplo, se angustió en gran manera cuando supo que su camino a la cruz era inevitable (Mateo 26:37-38, Marcos 14:34). Lloró cuando se enteró de la muerte de Lázaro (Juan 11:35); fue amigo (Lázaro era uno de sus mejores amigos); tuvo ira cuando expulsó a los mercaderes del templo (Marcos 11:15-19), etc. El alma de Jesús no fue dejada en el hades (Salmo 16:10, Hechos 2:27).
- Gozó de otras características propias del ser humano. Por ejemplo, tuvo hambre (Mateo 4:2), le dio sed (Juan 19:28), se cansó (Juan 4:6), le dio sueño (Mateo 8:24).
- Tenía espíritu humano (Lucas 23:46).
- Finalmente la Biblia enseña que “hay un sólo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (1. Timoteo 2:5). Esto enseña que es la obra de Cristo como hombre, el cual al igual que los demás fue tentado en todo con la diferencia de que no cometió pecado (Hebreos 4:15), la que acerca a los hombres a Dios. Con tan sólo poner la fe en su obra redentora en la cruz del calvario y creer que su sangre nos limpia de todo pecado, somos salvos. Además en la epístola a los Hebreos 2:14 dice:
“Así que por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, El también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es al diablo”.
A pesar de todo esto, la Biblia no describe físicamente al hombre Jesús, pues para los escritores es más importante la obra que realizó y sus milagros, que su apariencia. Imágenes como el divino rostro, el sagrado corazón o el divino niño, han conducido a la humanolatría.
NOTA: Dado que Jesús experimentó todo lo que nosotros sentimos como seres humanos, Él nos puede entender cabalmente y compartir nuestras alegrías y pesares.
2. JESUCRISTO COMO DIOS
No fue necesario que transcurriera mucho tiempo para que las personas que conocieron a Jesús, comprendieran que Él estaba haciendo declaraciones sorprendentes con respecto a sí mismo. Se comprende, sin lugar a dudas, que sus propias declaraciones le identificaban con alguien que era mucho más que un simple profeta o maestro, pues se presentaba como la única fuente para el perdón de los pecados, como el único camino de salvación y como el único medio para la comunión con Dios.
Una buena definición de Dios puede ser la siguiente: “espíritu supremo existente por sí mismo, e infinito en todo género de perfecciones... Como nadie lo ha creado, Él es la causa de todo”. Esta definición es adecuada para todos los teístas, incluyendo entre ellos a los musulmanes y a los judíos. El teísmo enseña que Dios es un ser diferente de la creación y que el universo fue planeado y creado por Él. Dios lo sustenta y lo gobierna en el presente. El teismo cristiano agrega una nota a la anterior definición: “y quien llegó a encarnarse como Jesús de Nazareth”.
- Jesús es Jehová. El profeta Isaías enseña que Dios mismo vendría y nos salvaría (Isaías 35:4). El nombre de Jesús significa Jehová el salvador. En Isaías 43:25 se dice que el único que tiene poder para perdonar pecados es Jehová, pero en los evangelios Jesús se toma esta atribución (Marcos 2:5 y Lucas 7:48-50).
- 1. Timoteo 3:16 dice: “E indiscutiblemente grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, justificado en el espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria”.
- El Nuevo Testamento presenta claramente a Cristo como Dios. Los nombres que se le aplican son de tal naturaleza que sólo pueden ser aplicados apropiadamente a Dios. Por ejemplo, a Jesús se le llama Dios en la siguiente declaración: “... aguardando la esperanza bienaventurada y la aparición gloriosa de nuestro gran Dios y salvador Jesucristo” (Tito 2:13; compárese con 1. Juan 5:20-21, Romanos 9:5, Hebreos 1:8).
- Las Escrituras le atribuyen características que sólo pueden ser ciertas respecto a Dios. Jesús es presentado como un ser existente por sí mismo(Juan 10:17-18); como el Creador y Sustentador de todas las cosas (Colosenses 1:15-17); Omnipresente (Mateo 28:20; 18:20); Omnisciente(Juan 4:16; 6:64; Mateo 17:22-27) Omnipotente (Apocalipsis 1:8; Lucas 4:39-55, 7:14-15; Mateo 8:26-27) y como el poseedor de la vida eterna(1. Juan 5:11- 12, 5:20, Juan 1:4).
- Jesús recibió el honor y la adoración que sólo Dios debe recibir. En un encuentro que tuvo con Satanás, le dijo: “vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás y a Él sólo servirás”. Jesús recibió adoración como Dios (Mateo 14:33; 28:9), y algunas veces exigió que se le adorara como Dios (Juan 5:23; compárese con Hebreos 1:6, Apocalipsis 5:8-14).
- La mayoría de los seguidores de Jesús fueron judíos devotos que creían en un Dios verdadero. Eran monoteístas puros y radicales. No obstante le reconocieron como al Dios encarnado. (Pedro en Mateo 16:15-16; Marta la hermana de Lázaro en Juan 11:27; Natanael en Juan 1:49; Juan el Bautista en Lucas 3:22; Tomás en Juan 20:26-29, Pablo en Hechos 20:28).
- El evangelio de Juan describe una acalorada discusión (Juan 5:1-18, hacer énfasis en los últimos tres versículos). Cuando estudiamos un documento hemos de tener en cuenta el lenguaje, la cultura y especialmente la persona o personas a las que se dirigió. En este caso la cultura era la judía, y a las personas a las que se dirigió eran los dirigentes religiosos. Veamos como comprendieron los judíos lo que les dijo Jesús hace 2000 años en su contexto cultural. “Por esto los judíos aún más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios”. ¿Por qué esa reacción tan drástica? Porque Jesús dijo “mi Padre”, no dijo “nuestro Padre”; y luego agregó: “hasta ahora trabaja”. Estas dos expresiones que Jesús usó lo hacen el mismo Dios, pues obra en el nivel de actividades de Dios. Los judíos no se referían a Dios mediante la expresión “mi Padre” y en el caso de que lo hicieran, le agregaban el modificativo “que está en los cielos”.
- Jesús no sólo afirmó ser igual al Padre, sino que sostuvo que el Padre y Él eran uno y el mismo (Juan 10:30-33). Por esta causa lo iban a apedrear argumentando que Él siendo hombre se hacía Dios. Podríamos preguntarnos por qué hubo una reacción tan violenta cuando Jesús dijo que Él y el Padre eran uno solo. Una implicación interesante surge de esta declaración cuando se estudia el texto griego. La palabra “uno” en griego es de género neutro, no masculino, y no indica que son uno en propósito, sino uno en esencia y naturaleza, un solo Ser. Como Hijo es el hombre perfecto, pero como Padre es el Dios Creador. Esta tajante declaración es el clímax de las afirmaciones de Cristo. Tales declaraciones despertaron en los fariseos una ira incontrolable.
- Jesús habló continuamente respecto de sí mismo en el sentido de que Él es Dios. Él afirmó osadamente: “si a mí me conocieseis, también a mi Padre conoceríais” (Juan 8:19); “el que me ve, ve al que me envió” (Juan 12:45); “el que me aborrece a mí, también a mi Padre aborrece” (Juan 15:23); para nombrar unos pocos casos.
- “Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre y nos basta. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me has conocido Felipe? El que me ha visto a mí ha visto al Padre; ¿cómo pues, dices tú: Muéstranos al Padre? (Juan 14:9).
Nótese aquí este importante detalle. Jesús hablaba mucho acerca del Padre. Esta idea confundía hasta a sus discípulos, y por esto Felipe declara las palabras arriba citadas. Jesús hubiera podido perfectamente haberle dicho: No te puedo mostrar al Padre, pues Él es Espíritu y está en los cielos. Pero su respuesta fue tajante y demostraba sin lugar a dudas que Él era el Padre. El Dios eterno estaba allí encarnado en la persona de Jesucristo.
* Algunas notas fueron tomadas del libro "Más que un Carpintero" por Josh McDowell
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UNICIDAD DE DIOS
martes, 7 de junio de 2011
Pequeña Historia de la Iglesia
El 21 de enero de 2009 la obra de Dios se inició en Quetzaltenango, y en esta imagen podemos ver que se esta entregando la Iglesia al misionero Marco González.
el 28 de enero de 2009 se celebró el primer culto, estos son los primeros hermanos de la Iglesia.
La primera actividad sectorial celebrada en Quetzaltenango, el 23 de mayo 2010
Estos son los primeros bautizmos de la Iglesia realizadas por el ministro Marvin Morataya invitado especial, el 17 de julio de 2010 (Hechos 2:38) "Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucrito para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo".
Este es el pueblo del Señor, y creemos que El añadirá cada día a su Iglesia los que han de ser Salvo.
Familia Pastoral.
Que Dios prospere este ministerio y que los use grandemente, y que sean de mucha bendición a todos los que le rodean
lunes, 22 de noviembre de 2010
Iglesia Apostolica Quetzaltenango.
Paz de Cristo! Bienvenidos a la página de la Iglesia apostolica de la fe en Cristo Jesus, donde encontrara, videos, fotos, actividades y mucho mas.
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